¡Saludos panda de
mortales indeseados!
Aquí sigo, tras una larga
y deseada ausencia. Estos últimos días me los pasé estudiando como un capullito
de alelí (Nota para gente de letras: Capullito
de alelí, es una flor de montaña que se encuentra en las llanuras cercanas
al Mar Negro. Su nombre es latín viene a ser algo como: “Capulliticus de alelius” ) Luego me quejo de que no tengo un
ejército de fans... Bueno pues eso: He acabado mis quehaceres de este trimestre,
Y solo aprendiendo cosas útiles como:
No estoy de coña, yo no
aprendo nada, hago chuletas. Alguna vez hago bizcochos pero no suelo hacer
chuletas. Como veis los estragos de mi inteligencia, producida por una quema
masiva de Neuronas, son muy preocupantes. Mis chistes se están haciendo
malos... más malos... Peores... No hay adjetivo alguno para describir la
calidad de descenso de este blog.
Apenas han pasado algo
más de tres meses desde que la Señora de los gatos se fue...:´(
Sé que esto no es lo mismo sin ella. Pero no todos los cambios
producidos fueron a mal. Otros fueron a juzgado. Pero según mis informadores
(Papá y Mamá) en la universidad de La Coruña, estoy teniendo éxito. Eso indica
una cosa muy importante... Todos los de la universidad tienen muy mal gusto...
Pero bueno, al menos experimentan con algo... No espera, solo con mejillones.
Jooo. ¿Por qué la única universidad que conozco, no es como la mítica universidad
de profesores locos de las películas? No se...
Así la ciudad de la Coruña seria atacada por zombis. O por algo peor...
Zombis-mejillones y moluscos varios. Suena aterrador... Ni aún con una plaga de
seres bivalvos y cefalópodos zombificados, la universidad necesitaría algo más
impactante para lo que sea que quiero que sea la universidad... Necesita algo
nuevo, tecnológico, que investigará en cosas importantes y no en percebes. Algo
como los abre-fácil o los gatos de los chinos que mueven la pata y no paran...
Son cosas que se escapan al conocimiento humano...
Creo que será mejor que
lo deje por hoy, volveré pronto. Pero no prometo hacer reír a nadie...
Connor